Su funcionamiento se basa en un medio filtrante patentado, compuesto por una mezcla natural, porosa y tratada químicamente, elaborada con biomateriales capaces de:
- Capturar partículas sólidas como PM10 y PM2.5 (polvo, hollín, metales pesados)
- Absorber gases tóxicos como CO, NOx, SOx y compuestos orgánicos volátiles (COVs)
- Neutralizar olores, grasas, y humo visible
- Eliminar patógenos como bacterias y virus suspendidos en el aire.
Etapas del proceso de filtración
El aire contaminado pasa por varias etapas:
a) Pre-filtración mecánica
- Retiene sólidos grandes como cenizas, residuos metálicos o fibras.
- Prolonga la vida útil del filtro principal.
b) Filtro químico SCS
- Compuesto por una estructura de panal o malla impregnada con la fórmula SCS.
- Esta fórmula actúa por adsorción química: las moléculas contaminantes se adhieren a la superficie del medio filtrante y se neutralizan.
- A diferencia del carbón activado, la fórmula SCS no se satura fácilmente, y es reutilizable y biodegradable.
4. Ventajas frente a filtros tradicionales
- Eficiencia de purificación superior al 99.95 %
- Menor caída de presión, lo que significa ahorro energético
- Captura compuestos que otros filtros no retienen (gases ácidos, olores, virus)
- Cumple la NOM-043-SEMARNAT-1993 sobre control de emisiones atmosféricas
- Instalación sencilla, adaptable a diferentes equipos o ductos
Aplicaciones típicas
- Extractores industriales en cocinas, talleres o laboratorios
- Chimeneas de hornos, calderas, generadores
- Sistemas HVAC con retorno al ambiente laboral
- Cabinas de pintura, fundiciones, plantas procesadoras